Según señala el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) luego de seis años de una expansión sostenida, la cantidad de vehículos a gas comenzó a reducirse y perdió desde abril 50.000 autos particulares. Son ahora un 2,8% menos, 1.713.131 unidades.
Entre las claves para entender este retroceso es el aumento del precio del GNC. En los últimos 12 meses incrementó su valor un 150%, mientras que la nafta sólo lo hizo en un 31%.
Consultado por Radio Universidad, Carlos Ciravegna, expresidente de la Cámara del GNC en Córdoba señaló que desde hace tiempo esta relación entre precios, conveniencia e instalación de equipos viene fluctuando como un "subibaja" que en este momento "se encuentra en el medio".
"Si usted carga nafta y le sale 500 pesos, de gas cargará por 250 pesos. Entonces el ahorro todavía es significativo", señaló Ciravegna quien admitió que las instalaciones bajaron pero lo asoció más a un momento de "incertidumbre general" producto del cambio de gobierno y las primeras mediadas económicas.
Más allá del optimismo que expresó el empresario, reconoció que la utilización de equipos de GNC han bajado en Córdoba entre el 40% y el 50%: "Hay una merma pero siempre ha ocurrido cuando hubo hiperinflación y esos problemas. Ahora se está estabiliazando de nuevo. Si bien no vamos a volver a las épocas donde se convertía muchísimo, pero volveremos a una cantidad importante", dijo al programa Radiómanos.
En concreto, 232 coches por día dejaron de circular impulsados a gas porque sus dueños no renovaron el permiso que los habilita a llenar sus tanques. Esto, ya sea por no haber cumplido con la revisión anual, que cuesta $ 300, o por no haber hecho la prueba hidráulica que se les exige cada cinco años y que vale unos $ 1.500, según publicó el diario Clarín.
El punto de inflexión fue el alza de tarifas y la reducción de la flota se concentró en los territorios donde el gas quedó más caro. Córdoba, donde el metro cúbico saltó a $ 11,80, lideró el ranking con más de un tercio de la bajas: más de 17.800. Otro tercio se produjo en la Provincia de Buenos Aires, donde el precio ahora ronda los $ 11 y 16.272 vehículos particulares abandonaron la modalidad. Con más de 4.700 casos, Mendoza quedó en tercer puesto.
La clave está en que, mientras el GNC aumentó 125% en seis meses y 150% en los últimos 12, la nafta sólo se encareció un 10% desde abril y un 31% interanual, por debajo de la inflación. La brecha entre los distintos combustibles, así, se redujo. Si en abril el metro cúbico de GNC salía 73,9% menos que la nafta súper, ahora la diferencia es del 46,8% y el incentivo para convertir el auto a gas ya no es tan grande como antes.
De hecho, según el Enargas, entre abril y octubre la instalación de equipos nuevos cayó a un promedio de 8.082 por mes, frente a 17.481 conversiones mensuales de los mismos meses del año pasado y a las 22.536 registradas en 2014. Semejante derrumbe, del 54% interanual y del 64% en dos años, fue el más abrupto de las últimas dos décadas para esos meses y hundió a los talleres en una profunda crisis.
Fuentes: Clarín y Cba24n
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