Ramón Palacios, secretario General de la CGT Punilla, fustigó la decisión del intendente Esteban Avilés de quitarle el agua a la Coopi a través de un decreto.
“Es una barbaridad, un atropello que ha hecho a toda la sociedad, ciudadanos y trabajadores, y a los que venían insertándose en la discusión para conseguir una solución acordada”, dijo a VillaNos Radio 100.7.
“De la noche a la mañana le agarró un ataque y sacó un decreto que se llevó puesto todo y le pegó un cachetazo a la democracia”, afirmó.
Opinó que el tema “es muy preocupante”.
“Seguramente se va a judicializar y acá hay trabajadores en el medio”, expresó.
Sobre el anuncio de que a los trabajadores de la Coopi que pasen el municipio se les respetará el convenio colectivo, sostuvo que, “las garantías no están dadas”.
“Avilés dijo un montón de cosas y salió haciendo otra”, aseguró, e hizo referencia a la reunión que habían mantenido con el intendente hace un par de semanas. “No podés confiar en alguien que habla de diálogo y democracia y saca un decretazo”, resumió.
“Creía en el intendente y que podíamos armar una mesa de negociación pero se nos ha reído en la cara”, denunció. Y advirtió: “que no se crea el dueño del voto de la gente. Está muy equivocado. La gente está viendo lo que está haciendo. Sin consenso las decisiones políticas no llevan a buen puerto”.
Consideró, además, que si Avilés “hace esto para tratar otra cosa, erró el chuzazo”.
Fuente: La Jornada
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