La apertura de las importaciones y la llegada de productos extranjeros genera una novedosa competencia para la industria nacional. En el rubro calzado, el 2016 los encontró luchando con lo que consideran un rival difícil de alcanzar: Brasil. “Es el principal problema. Entran zapatos con precios irrisorios y cero arancel” sentenció Miguel Hames, a sabiendas de que la situación no es nueva.
El presidente de la Cámara del Calzado de Córdoba ve con preocupación el momento que atraviesa el sector. “Hemos venido sosteniendo hasta ahora los puestos, pese a la gran caída en el consumo, pero ya decidimos la reducción de las jornadas de trabajo en un 25% y la quita de horas extra” puntualizó
En diálogo con radio Universidad, manifestó que seguirán “teniendo fe” en una posible mejora, pero anticipó que “este año será difícil”. Recordó que en Córdoba la industria tiene “4500 empleados más los proveedores” y que se producen “calzados de cuero y fundamentalmente de mujer”.
Fuente: Cba24N
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